“Regresar a la guerra contra el narco no es opción. Primero, porque está fuera del marco de la ley. Todos estos de la derecha que se llenan la boca y de las palabras estado de derecho y defienden la guerra contra el narco, la guerra contra el narco está fuera de la ley, porque es permiso para matar, sin ningún juicio. Y con eso en México muy poquitos están de acuerdo. Y segundo, no sirvió de nada mas que para aumentar los homicidios en México y el nivel de violencia”. “No es opción… es permiso para matar, es ir hacia el fascismo”, dijo Claudia Sheinbaum.
Todo México sabe de un narcogobierno, un narcopartido Morena.
Claudia Sheinbaum, el pasado 5 de noviembre en su mañanera y lo destacó el diario oficialista La Jornada, para arremeter, una vez más, contra Felipe Calderón y contra quienes nunca estuvimos de acuerdo con la “política” de “abrazos no balazos” de Andrés Manuel López Obrador (no olvidar que fue hasta la sierra de Sinaloa a saludar a la mamá de El Chapo Guzmán), quien con ese pretexto dejó crecer a los cárteles delincuenciales, los que prácticamente se adueñaron del país, cuya fuerza vimos ayer en medio de curiosidad, morbo, pero también de alarma y pavor.













