Heber López Vázquez iba a cumplir 43 años el próximo 28 de febrero. La tarde antes de que lo asesinaran la pasó preparando la celebración junto a su primo, Antonio Villaseñor Gallego, también periodista. Comieron sobre las tres de la tarde en Salina Cruz, Oaxaca, y allí platicaron sobre sus últimos textos, entre ellos una denuncia contra Arminda Espinosa Cartas, exagente municipal de Salinas del Marqués, a quien acusaba de corrupción.
Se despidieron una hora después sin saber que sería la última. Posteriormente, López Vázquez estaba citado con Soledad Vásquez Martínez, otra reportera con la que coincidió en el diario Noticias Voz e Imagen del Istmo. Nunca llegó. Aproximadamente a las 19.30 horas, dos hombres dispararon contra el reportero cuando salía de un estudio que estaba remodelando. Le dieron cinco balazos: uno en la cabeza y otros cuatro en el pecho. Murió en el acto.





